La música bailable cubana, que tiene muchos seguidores, cuenta con exponentes auténticos, fieles continuadores de un género que nos identifica y distingue en el mundo.
La Habana, una de las capitales más hospitalarias que existe, tuvo el honor de recibir a quien era reconocido como el Papa viajero, hombre de excepcionales virtudes llamado Juan Pablo II.
Es una propuesta novedosa y relativamente reciente que ya atrae a muchos interesados en este género musical, el cual se combina orgánicamente con la práctica del baloncesto en el formato de deporte callejero.