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Gran Estadio de La Habana (Latinoamericano)

Gran Estadio de La Habana (Latinoamericano)

Así dice una estrofa de esa canción norteamericana que identifica los desafíos beisboleros, en estadios y transmisiones deportivas, y que era también muy difundida en el más grande estadio cubano que cumple 63 años de historia deportiva: el hoy Estadio Latinoamericano, que antes fue Estadio del Cerro o Gran Stadium de La Habana.

El béisbol, o sencillamente la pelota, como la bautizamos en Cuba, unos dicen que es el pasatiempo nacional, otros que es nuestro deporte favorito, pero lo cierto es que forma parte indisoluble de los sentimientos e idiosincrasia del pueblo cubano, y los capitalinos no somos la excepción.

Su ubicación geográfica no puede ser mejor: muy próximo a la céntrica esquina de Tejas (que es confluencia de las calzadas de Infanta, Monte, Cerro y Diez de Octubre), y en el camino hacia la Universidad de La Habana y el Vedado, es decir en el centro de la ciudad.

El estadio fue la sede de los campeonatos profesionales de la Liga Cubana de Béisbol desde 1946 hasta 1961, y con la excepción de un torneo olímpico de béisbol, ha sido también anfitrión de todas las principales competencias oficiales de la Federación Internacional de Béisbol (IBAF-siglas en inglés): Copas del Mundo e Intercontinentales, Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe, Mundiales Juveniles, incluso de un campeonato universitario internacional en 1999, antesala de los Mundiales Universitarios efectuados en el 2002 y 2004. En tres ocasiones acogió a la Serie del Caribe, en 1949, 1952 y 1957.

Durante su larga existencia también ha sido escenario para espectáculos de rodeo, funciones de patinaje sobre hielo, corridas de toros y exhibiciones de boxeo, como la muy memorable que tuvo como contendientes al famosísimo norteamericano Joe Louis, campeón mundial de los pesos completos, y al cubano Omelio Agramonte.

Y ha brindado su espacio a la cultura más autóctona o universal, al albergar conciertos del gran compositor cubano Ernesto Lecuona, así como del pianista italiano Liberace.

Hoy cuenta con capacidad para 55 000 aficionados, y es la sede el equipo Industriales, uno de los dos representativos de la capital en las Series Nacionales de Béisbol. También conocido por el “equipo maldito” de la pelota cubana, Industriales es la novena que más campeonatos ha ganado en series nacionales, y la única que ha obtenido cuatro títulos de forma consecutiva.

Armandito, un fanático insigne del equipo Industriales, ya desaparecido, definió: “El Latino es algo indispensable en la vida del capitalino, y me atrevo que para la mayoría de los cubanos. Es vivir y sufrir, es reír y llorar, es disfrutar el mejor de los espectáculos cubanos… es la realización más plena de eso que el intelectual Fernando Ortiz llamó la cubanidad”.

Si visita La Habana, y ama al béisbol, ahora que comenzó una nueva temporada, le recomiendo que no deje de ir por este coloso beisbolero.