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Museo Napoleónico de La Habana.

Museo Napoleónico de La Habana.

Aunque usted no lo crea, aquí, en el medio del Caribe, en una nación que no tuvo a Francia como su metrópoli (al menos de forma directa), y que tiene raíces netamente hispánicas y africanas, se perpetúa la memoria y la figura del Gran Corso, de Napoleón Bonaparte en un singular museo, evaluado como entre los mejores del mundo en esa especialidad.

Lo cierto es que una figura de la inconmensurable talla del Emperador Napoleón Bonaparte, hasta en esta isla tan lejana y poco coligada con sus guerras y delirios, tuvo seguidores y fanáticos coleccionistas que recopilaron valiosas piezas más de un siglo después de su muerte, y que hoy usted puede disfrutar si se acerca hasta este curioso museo, que abrió sus puertas en 1961, y está alojado en un palacete con un claro estilo arquitectónico del Renacimiento florentino del siglo XVI.

Los fondos del Museo Napoleónico atesoran más de siete mil apreciadísimas piezas, todas de primera categoría e incalculable valor. Como dato curioso complementario (no muy conocido), puedo decirle que en los años 60 del pasado siglo, este fondo sirvió como garantía comercial para una compra (con un importe millonario) de un gran lote de autobuses a una muy famosa empresa británica del sector automotriz.

Entre ellas destaca la mascarilla mortuoria del Emperador, hecha por su médico de cabecera, el Doctor Francesco Antommarchi, que la trajo a Cuba después de un largo peregrinar, y que murió en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, donde se había refugiado.

Las esculturas, pinturas y grabados; los trajes, muebles de estilo, las armas y el equipo bélico, y muchísimos objetos históricos, todos están catalogados de la era napoleónica, muchos  pertenecieron al Gran Corso, y otros eran de su más cercano entorno. Un rico industrial azucarero, Julio Lobo, tenía la mayoría de estas piezas de arte en su colección privada, y otras  fueron adquiridas mediante donaciones y compras después de 1959.

Cuenta además la institución con un interesante conjunto de libros raros en inglés, francés y español. El Museo Napoleónico cuenta con galerías expositivas en los cuatro niveles del inmueble, así como un hermoso jardín central que merece ser visitado.

Yo lo invito a que acuda a este Museo: allí podrá seguramente enriquecer sus conocimientos sobre ese hombre singular que forma parte de la Historia Moderna y del que se seguirá hablando y estudiando: Napoleón Bonaparte.


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