
Abelardo Estorino, escritor y autor.
La industria cinematográfica cubana sigue apostando por reproducir obras clásicas del teatro cubano contemporáneo; después del éxito del filme "El premio flaco", obra homónima del dramaturgo Héctor Quintero, ahora es abordada "La casa vieja", de Abelardo Estorino.
La versión fílmica de esta pieza está a cargo del joven realizador Lester Hamlet, mientras que el guión lo asumió Mijaíl Rodríguez; el Fondo Cubano para la Cinematografía financió este proyecto audiovisual, en tanto contribuye a la legitimación del patrimonio artístico y literario nacional.
La adaptación cinematográfica, según los realizadores, actualiza una acción y una trama de los años sesenta del pasado siglo, y la lleva hasta el presente milenio, por lo que hubo un significativo desplazamiento de las coordenadas dramáticas del conflicto central, que en síntesis está dado por el choque, el enfrentamiento entre la moral del sistema viejo y la renovación ética implícita en el advenimiento de otro orden social.
Casa vieja (que es el nombre abreviado de la puesta fílmica) desarrolla el regreso de uno de sus personajes principales, de Esteban, a su entrañable casa, en la que ocurre por supuesto el reencuentro familiar, con todos sus significados positivos, pero que también pone en evidencia infinidad de resentimientos, disimulos y mezquindades.
Los creadores recrean la tragedia de la incompatibilidad resultante entre las diferentes formas de comprender y emprender el crecimiento de cada ser humano, o de ver la independencia de elección individual, entre otras disyuntivas existenciales cotidianas.
Interrogado sobre este proyecto, el director Lester Hamlet confesó que «… esta película juega a ser y a no ser teatral. La no presencia de figuración superflua o el sonido más bien minimalista o despoblado, el linde con lo chejoviano, las numerosas citas intertextuales que propone la escenografía, acercan la película a un cierto tipo de teatro, pero los primeros planos, el cambio que hice de muchas acciones, y los espacios que inventamos, inexistentes en la obra original, la mirada de la cámara que concentra y subraya, son cine puro. »
Los protagónicos recaen en una combinación de actores y actrices que tienen diversas experiencias profesionales: podremos disfrutar de una consolidada Adria Santana junto a un menos probado pero muy convincente Yadier Fernández. También intervienen Daisy Quintana, Alberto Pujols, Susana Tejera y la siempre formidable Isabel Santos, una joven pero ya legendaria figura en el cine cubano presente.
En los próximos meses, una nueva y casi segura hermosa película cubana estará a la disposición del público, que a decir de un reconocido crítico del patio, en esencia aborda "el eterno retorno a Ítaca de un Ulises particular".





