
Actuación de dos de los personajes de Talco
Lo que conocemos como talco no es más que silicato de magnesia en forma de polvo, utilizado para la higiene y en la industria cosmética. Pero Talco también se titula la obra que durante todo el mes de noviembre lleva a la escena el Grupo Argos Teatro en la capital cubana.
Esta pieza, del dramaturgo Abel González Melo, muestra una Habana sórdida que se quiere ocultar, habitada por muchos seres desmoralizados que luchan dentro y como parte de una realidad paralela, que por poco conocida pudiera parecer insólita a no pocas personas.
La historia expone descarnadamente los deseos de esos personajes y de sus emprendimientos para tratar de materializar sus necios deseos, aunque para ello tengan, al decir de un crítico "que descender a un insondable abismo moral". Esta caída los define, los expone tal y como son, encadenados a necesidades y aspiraciones que pueden resultar banales a unos pero no a todos.
La puesta en escena a cargo de Carlos Celdrán, director de este colectivo escénico, nos lleva y enfrenta a un cosmos arruinado, errático, de naturaleza despreciable, marginal que descubre las motivaciones de los personajes, sus tensiones, su decadencia insensible, su perturbación y su inevitable naufragio.
Creo que el principal valor de la obra y de la puesta es escena es correr el velo que escamotea la cara más sombría de La Habana y de los habaneros, de los quebrantos colectivos e personales con los que convivimos.
Dirección: Calle Ayestarán No. 307 esquina a 20 de Mayo, Municipio Cerro.
Teléfono: (537) 878 5551
Website: www.argosteatro.cult.cu





