
Teatro Las Estaciones, una apuesta a la creatividad
Aunque el de títeres o de figuras es una de las formas teatrales más antiguas del mundo, realmente en Cuba no adquiere fuerza y coherencia verdaderamente artística hasta la década del 40 del pasado siglo, teniendo como promotores y pioneros a los hermanos Camejo, así como a María Antonia Fariñas y Beba Farías. No era entonces precisamente un género escénico apreciado, y aunque en la actualidad tiene una cierta relevancia, no alcanza aún, toda la que merece.
No obstante, y pese a ello, en muchos puntos de la Isla ha florecido. Tal es el caso del grupo de Teatro de Las Estaciones, una de las compañías cubanas cuyo sello es, sin discusión, el buen gusto. Aprovecho entonces sus próximas presentaciones en la capital para acercarlos a este colectivo, que es oriundo de la vecina ciudad de Matanzas. Desde su fundación en 1994 se ha mantenido en la punta del movimiento cubano del teatro de figuras, sobre todo por el rescate que asume, con el máximo de seriedad y rigor de toda la dramaturgia titiritera universal y nacional.
Las obras y los espectáculos escenificados con muñecos por Teatro de Las Estaciones no son solo para niños, como muchos pudieran pensar: también tienen en su repertorio piezas para jóvenes y para adultos que muy bien se familiarizan con las marionetas.
Este colectivo apuesta por los títeres en tanto son una metáfora de la realidad y están muy vinculados a la vida cotidiana: a los prejuicios, odios, alegrías y a todo lo que el ser humano es capaz de generar, en tanto que es manipulado por una persona con corazón, sensibilidad, vibraciones emocionales que hace que el títere cobre vida y se proyecte hacia los seres humanos.
Zenén Calero asume magistralmente el diseño de las figuras y máscaras, del vestuario, así como de la escenografía y las luces, derrochando imaginación, talento y conocimientos, siempre con una poeticidad integradora, partiendo del hecho de que el títere en si mismo es una imagen plástica y que el espectáculo de teatro de títeres es eminentemente visual pero también auditivo.
Las piezas llevadas a escena por Teatro de Las Estaciones están cargadas de enseñanzas, sabidurías y alusiones, que fomentan la reflexión crítica del espectador, siempre con mucha magia, ingenio y sutileza, respetando el necesario ámbito de distracción, y con el máximo de afabilidad.
Conforman en la actualidad un equipo cohesionado y con proyecciones, que trabaja además en otras vertientes, como lo son la producción de materiales audiovisuales, los talleres especializados que imparten y las exposiciones que montan sobre el maravilloso arte de hacer y manipular los muñecos.
Teatro de Las Estaciones ha cosechado los premios más importantes del género en los festivales y concursos del país, y se ha presentado con mucho éxito de público y de crítica en festivales internacionales de títeres de Francia, Italia, México, Venezuela, Dinamarca, Costa Rica, República Dominicana, así como en los Estados Unidos.
La compañía, con su quehacer y sus méritos así desmiente cotidianamente que el teatro de títeres es un arte menor. No olvidar que en otras latitudes, por ejemplo, hubo figuras, como Pablo Picasso que trabajó el diseño de títeres, o a Federico García Lorca que también se acercó creativamente a esta manifestación.
Cuando visite La Habana próximamente y vea en cartelera una obra o un espectáculo de Teatro de Las Estaciones de los que habitualmente lleva a la escena, no deje de asistir, y así comprobará la valía de este grupo que se mantiene fiel a ese género y lo enriquece cada día.





