
Guitarrista en el Jazz Cafe
Extremadamente céntrico, frente a dos grandes hoteles, el Riviera y el Melía Cohiba, a menos de 150 metros del Malecón habanero, en la intersección de la Avenida Paseo y la calle 1ra, en el último piso del centro comercial Galerías Paseo, en el Vedado, los amantes del jazz, de la música de los músicos (entre los que me incluyo, lo confieso sin sonrojo), usted puede visitar un templo exclusivo y siempre singular de ese género: el Jazz Café.
Y allí podrá aquilatar, como en ningún otro escenario, que el jazz cubano goza, disfruta de muy buena salud.
Los mejores instrumentistas cubanos, unos muy jóvenes (pero ya prometedores, y además galardonados) y otros no tanto (también multipremiados y reconocidos), actúan en este local, sin muchas formalidades, desde las 9:00 PM hasta después de la medianoche habanera.
Debo decir que en el caso de los más jóvenes músicos, estos interpretan este popular género desde sus propias personalidades y estilos, pero también sin negar para nada la herencia de sus paradigmas nacionales y extranjeros, que por supuesto los marcan e influyen. Las sucesivas generaciones de jazzistas cubanos, que usted puede disfrutar indistintamente en el Jazz Café, demuestran un quehacer hacia lo contemporáneo, con conceptos tímbricos modernos, así como desarrollando estructuras acordales complejas: ahí están los ejemplos de Gonzalito Rubalcaba, Pucho López, Ernán López-Nussa, Miguel Núñez, Oscarito Valdés y Oriente López, que le han dado nuevos alientos al género en Cuba, aunque algunos no vivan actualmente en la isla.
Y debo agregar que los "novísimos" muestran una vitalidad y originalidad dignas de mención y reconocimiento; sus propuestas no necesariamente pueden enmarcarse dentro de los estrictos límites de lo que se considera el latin jazz o afrocubano, y muestras fehacientes hay de la utilización que muchos hacen del lenguaje y de los códigos del "jazz fusion", también llamado jazz eléctrico. Es el caso del bajista Felipe Cabrera, del pianista Aldo López-Gavilán Junco, del baterista Horacio “El Negro” Hernández, del saxofonista César López, del tecladista Pucho López, y de colectivos como Temperamento, Miguel’s Trío, Julio Barreto Cuban Quartet, Habana Sax, entre otros.
No puedo dejar de mencionar a otras figuras que incursionan en esta vertiente, como el pianista Roberto Fonseca, el saxofonista Germán Velazco, el guitarrista Jorge Luis Valdés “Chicoy”, el saxofonista Carlos Averhoff, el baterista Dafnis Prieto, y el guitarrista Élmer Ferrer.
No lo duden, el listado es mucho mayor, pero razones de espacio me limitan a relacionar a todos los virtuosos instrumentistas que hoy mantienen el género en tan excelente posición, para el buen disfrute de todos los amantes del jazz.
El Jazz Café abre sus puertas desde el mediodía, con una sugerente oferta gastronómica (que abarca desde ligeros emparedados hasta apetitosos cortes de carne), así como con una línea de refrescante y embriagadora coctelería nacional e internacional.





