Domingo, 28 de Marzo de 2010 22:11

Tabaco cubano
Esta es una frase muy cubana y usted puede escuchársela a cualquiera aquí; la usaremos siempre que el hablante nos refiera una historia (que como oyentes ya conocemos), remontándose a los más lejanos orígenes (así, por lo general, se torna entonces extremadamente larga).
Como son muy extendidos los anales del tabaco en las proclives tierras de nuestra isla, se los abreviaré al máximo, porque merecen ser conocidos, si los vemos, sobre todo, como un interesante proceso de transculturación, al decir del sabio Don Fernando Ortiz.
Para que tenga una idea de lo larga que es esta historia, sepa que la planta se calcula que llegó a la isla entre los dos mil o tres mil años antes de nuestra era, y que es vernácula de América del Sur; pero además, nuestros primitivos habitantes eran consumidores del tabaco (no exactamente en la forma conocida actual), por su uso medicinal y ceremonial; se encontraba pues entre sus cultivos priorizados, y ellos la llamaban cohiba. Serán los españoles, los que en una fecha tan temprana como el 4 de noviembre de 1492 reportan el sorprendente hallazgo del hábito del tabaco entre los aborígenes, concretamente en un punto de la actual provincia de Holguín, y también serán ellos, después de conocer las hojas de la Nicotina Tabacum los que la generalizan al mundo desde ese momento. En las distintas naciones europeas fue considerado por unos como un producto de alta demanda, mientras que en otras fue prohibido y perseguido con tenacidad.
Precisamente la demanda hace que se expanda en flecha el cultivo, que curiosamente siempre fue hecho por hombres libres, por inmigrantes españoles blancos que son el antecedente de nuestros actuales campesinos. Zonas aledañas a esta capital, en las márgenes de los ríos, se convierten en sustanciales áreas para su laboreo.
Persecuciones burocráticas y absurdas políticas monopólicas de la Corona española producen un desplazamiento hacia otros territorios, fundamentalmente hacia la occidental provincia de Pinar del Río, hacia la zona de Vueltabajo, de estos cosecheros especializados. Desde entonces, y por sobradas razones, se conoce a esta como la región productora del mejor tabaco del mundo.
¿Cuáles son los factores que determinan la reconocida calidad de los puros cubanos? Los expertos coinciden en señalar cuatro agentes, dos de tipo geográfico (las características de los suelos y el clima), y dos vinculados al quehacer humano: la cultura, sabiduría y maestría de los campesinos / productores, y la selección (dentro de la amplia variedad) del tabaco negro cubano.
Muchos han sido los intentos, sobre todo en países de nuestra misma área geográfica, de producir un tabaco capaz de disputarle al cubano su supremacía cualitativa en el mercado, pero nunca han llegado a rebasar ese listón.
El tema da para mucho más, pero la síntesis prometida obliga, por lo que en otros comentarios volveré con más información sobre este producto, que al decir del ya mencionado erudito Don Fernando Ortiz, genera "la más fundamental y difundida forma de placer, suave narcótico que ha hecho que la humanidad se conforme consigo misma más que con cualquier otro procedimiento conocido por ella en los últimos 5000 años".





