Alcance Media Group
(1 voto, media 5.00 de 5)
Content also available in English
Monumento a los 8 estudiantes de medicina en La Punta. Foto de L. Calvo

Monumento a los 8 estudiantes de medicina en La Punta. Foto de L. Calvo

Desde el 27 de noviembre del 2006 un grupo de habaneros rinden públicamente tributo a cinco jóvenes negros, adscritos a la religión abakuá, que protagonizaron una acción totalmente desconocida (o ignorada) por la historia nacional: El intento de liberación de los ocho estudiantes de la carrera de medicina ocurrido en la mañana del 27 de noviembre de 1871, momentos antes de ser fusilados por la soldadesca española. Crimen horrendo que sí es archiconocido en cuba, por haber condenado equívocamente a ocho inocentes (hecho demostrado).

Fue una acción más que intrépida, fue suicida. Los cinco abakuás, situados tras los fosos que se extienden frente a la Plaza de la Punta ⎯sitio escogido para la ejecución de los alumnos⎯ “dispararon sus revólveres (sic) contra los voluntarios”, como recoge una crónica publicada entonces en el periódico La Quincena. El oficial del Cuerpo de Voluntarios (de artillería) que comandó el pelotón encargado del fusilamiento, corrobora el heroico hecho en una carta dirigida a su hermano: "Unos negros, dispararon sus armas de fuego contra un grupo de voluntarios de artillería, a cuyo teniente mataron. Los atacados arremetieron inmediatamente contra los negros y en aquel punto fueron despedazados los cinco autores de la agresión".

¿Cuál fue la motivación de los jóvenes abakuás para realizar esta tentativa temeraria? Hay dos versiones: Se dice que uno de aquellos negros era hermano de leche de Alonso Álvarez de la Campa, uno de los estudiantes que iban a ser fusilados, por lo que convenció a otros ekobios (hermanos de religión) para emprender la arriesgada operación que conllevaba hasta la inmolación si era necesario. La otra interpretación plantea que el aludido Alonso Álvarez de la Campa era un ekobio, es decir, estaba afiliado a la sociedad abakuá y pertenecía a la potencia Akanarán Efó Muñón, por lo que debía ser auxiliado.

La Sociedad Secreta Abakuá, se funda en La Habana en 1836, por lo que es más antigua que la bandera y el escudo nacional. Aunque fue prohibida durante diferentes etapas, esta orden religiosa y a la vez sociedad masculina de ayuda mutua, se ha convertido, para muchos, en uno de los símbolos de la Isla. Sólo admite hombres, según el principio de que "Hombre no es sólo aquél que no es homosexual, sino el que refleja la más pura dignidad del ser humano como laborioso, fraterno, alegre, rebelde ante la injusticia, cumplidor del código moral establecido por los antepasados formadores del Abakuá; es aquél que es buen padre, buen hijo, buen hermano y buen amigo". Haciendo honor a esas normas, aquel quinteto de hombres negros que aún hoy permanecen anónimos, guerrearon con valentía por el honor y la justicia, con una conciencia de identidad tan arraigada, que fueron capaces de morir por ella, lo que los hace merecedores de reivindicación en nuestra historia.


blog comments powered by Disqus