
"Almendrón", autos americanos de la década del 50.
En el comentario anterior les hablé básicamente del "fenómeno taxi" y les di una serie de recomendaciones / explicaciones sobre todo para abandonar la terminal aérea y trasladarse hacia el lugar de alojamiento escogido por usted, bien sea un hotel o una casa particular de las que se dedican a estos menesteres.
La Ciudad de la Habana cuenta con servicio de transporte público soportado solamente en ómnibus, es decir en "guaguas", como son
conocidas por los cubanos. Ahora, eso si, le aclaro que este servicio no tiene comparación posible ni en cuanto a comodidad y puntualidad
con otro que usted conozca: siempre estaría muy por debajo el de la capital cubana.
Está estructurado sobre dos modalidades: una serie de vehículos articulados, capaces de transportar simultáneamente un gran número de
pasajeros, los que realizan un muy largo itinerario por las vías centrales, principales de la urbe, y que son identificadas por la letra P (P1, P2, P4, P10, etc. y por sus respectivos colores distintivos, ya sea verde, rosado, amarillo, entre otros.); y buses más pequeños, de color blanco, que hacen trayectos más cortos, por vías de menor importancia, ya dentro de las diferentes zonas o barrios. Tanto unos como otros son de fabricación china.
Un gran porcentaje de la población habanera se mueve diariamente con este sistema de transportación por ómnibus, sobre todo por su relativo bajo coste (40 centavos de CUP o Peso Cubano por persona). Pero por regla general siempre están abarrotados de público (no sólo en las horas de máxima demanda), y su frecuencia es siempre un misterio: es decir, que si usted no puede abordar una determinada por estar excesivamente llena de pasajeros no sabe cuánto tendrá que aguardar hasta que venga el vehículo siguiente. Dada su procedencia, su sistema de ventilación no responde a los requerimientos del clima tropical, lo que sumado a la gran concentración de personas a bordo de estos medios puede servirle adicionalmente como una sesión de sauna…
Muy utilizados son también los "boteros", o los llamados "almendrones", vehículos particulares en función de taxi ruteros. Son carros norteamericanos de las décadas del 40 y 50 fundamentalmente, que han sido hábilmente adaptados por sus propietarios, y que cuentan en su mayoría con motores diesel, así como con otros componentes mecánicos de las procedencias más disímiles, aunque puede ver algunos carros soviéticos como los Ladas dedicados a estas funciones.
Habitualmente están sobrecargados, sin que haya apenas espacio físico entre los pasajeros. Les digo que son "ruteros", pues también circulan por rutas o trayectos fijos utilizando las arterias centrales; en cuanto al precio, digamos que por un traslado entre la Habana Vieja y
el Vedado deberá pagar $ 10.00 CUP… pero si es hasta Marianao, será el doble, es decir $ 20.00 CUP. Compiten con los autorizados taxistas "boteros", en sus llamativos "almendrones" que siempre tienen alguna identificación visible, otros particulares que sin estar "legalizados" y sin señalización se acercan a las paradas de los autobuses y hacen unas señales cortas con sus faros delanteros para indicar a los potenciales viajeros que están en el mismo giro de la transportación de pasajeros, en este caso "ilegal, o por la izquierda".
Puede abordarlos tranquilamente pues en el supuesto caso de que el vehículo sea detenido por una autoridad, los clientes no corren ningún peligro, ya que solo será sancionado o multado el propietario del carro. Por supuesto, en casi toda la ciudad usted podrá acceder a los servicios de un taxi oficial, los que tienen habilitado hasta un muy demorado sistema telefónico para la recogida, pero no olvide lo que le expresé en el comentario anterior sobre tarifas y los taxímetros de estos autos…
Espero que con la información que le hemos brindado tenga una idea bastante clara de cómo utilizar y de qué costo tiene transportarse en
la capital de los cubanos.





