Alcance Media Group
(0 votos, media 0 de 5)
Contenido disponible en: Inglés
El Mal de Ojos. Foto cortesía de todohechizos.com.

El Mal de Ojos. Foto cortesía de todohechizos.com.

¿Cree usted en el mal de ojos, en el maleficio del gato negro o el de la lechuza? ¿Y en la protección del azabache y la herradura?.

Puede que usted no confíe en ellos, pero lo cierto es que la mayor parte de los cubanos conocemos algunos de los muchos agüeros que forman parte de nuestra rica tradición oral, que según los expertos nos llegan de la herencia hispana en particular, y de la europea en general.

Los nacidos en la Gran Antilla tenemos una especial vocación: buscamos (y a veces encontramos) interpretaciones para todo, y en este afán incluimos hasta aquellas cosas que aparentemente no tienen explicación.
¿Qué cubano no ha escuchado que es de mal agüero mirarse en un espejo roto? También lo es que se derrame la sal, o que los perros aúllen cuando tenemos un enfermo grave, o incluso pensar en cosas malas nos puede traer mala suerte. Ahora bien, si siempre portamos una pata de conejo puede que nuestra suerte se revierta, al igual que si nos sigue constantemente un perro ajeno, o si ubicamos un elefante decorativo dando la espalda a la puerta de la calle.

Sin embargo estamos en el siglo XXI, con acceso a un volumen insospechado de informaciones, datos y descubrimientos propios de estos nuevos tiempos (muy diferentes al de nuestros ancestros), y aunque conocemos los agüeros, creo que actualmente tienen una repercusión menor en nuestra conducta y pensamientos. Pero como dice un amigo mío, por si acaso, si escucha a una lechuza, o se le acerca un vehículo funerario, no deje de gritar “¡Solavaya!”; si tiene un espejo roto no lo use, tírelo en los desechos, y búsquese uno nuevo; a la sal que se le derramó, échele agua, y si una escalera se interpone en su paso, explore otras opciones para seguir su camino.

Porque a fin de cuentas, para estas situaciones (y para casi todas en la vida), es bueno recordar y poner en práctica esa frase tan útil y permanente entre los cubanos: MÁS VALE PRECAVER QUE TENER QUE LAMENTAR.


blog comments powered by Disqus