Martes, 14 de Diciembre de 2010 15:36

Calles de la Ciudad de la Habana
... Podrá elegir dónde comer, dónde beber, dónde bailar y qué sitios visitar. Además conocerá ese clima de familiaridad y cercanía de los cubanos.
Si camina por las calles del Casco Histórico de la Ciudad de la Habana, y se adentra en ellas, podrá ver en cualquier esquina grupos de vecinos jugando dominó, riendo, contando historias urbanas y haciéndose bromas entre ellos, muchachos jugando a la pelota y esas cubanas inolvidables que le harán voltearse para seguirlas con la mirada.
Si se hospeda en casas de renta, sentirá el rico aroma del Café cubano en las mañanas; acompañado de un buen Habano podrá leer ese libro cuya lectura suspendió tantas veces. Si quiere el contacto con el pueblo le recomiendo salir a la calle bien temprano para que vea la cotidianidad; cómo los vecinos se visitan entre ellos y hasta se pueden reunir para debatir criterios sobre la telenovela de turno o las últimas noticias.
En estos días finales del año se nota en la calle una alegría extra a la de los demás días. Los cubanos se preparan para festejar la Navidad y el Año Nuevo. No faltará la oportunidad para que alguien casi sin conocerle le invite a sus fiestas. Esa es la idiosincracia del cubano; desprendido, extrovertido, amable y siempre buen amigo.
Los centros gastronómicos de la Capital en esos días realizan cenas a precios módicos y accesibles para todos. Podrá disfrutar además del arte de los mejores artistas nacionales que son convocados para hacerle más placentera su estancia en el lugar.
Si usted es de los que estuvo todo el año planificando este viaje para descansar de su agitada vida, comprobará que tomó una buena decisión. Visitar la Isla será una experiencia inolvidable que podrá contar a los amigos y añorará el contacto humano que sintió allí.
En su próximo viaje, le aconsejo que vaya por el campo cubano. Allí recibirá dosis extras de cubanía, historia y calor humano.





