Miércoles, 14 de Septiembre de 2011 13:57
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Adalberto Álvarez, El caballero del son.
Cuba posee una tradición sonera, que ha permitido a generaciones de cubanos bailar el más popular de nuestros ritmos en salones de todo tipo.
Un fiel exponente del son es Adalberto Álvarez. Inscrito en Camagüey, pero nacido en La Habana, este artista realizó sus estudios musicales en la escuela nacional de arte (ENA). Seguidor de Arsenio Rodríguez, Félix Chapotín y Lilí Martínez, ha emprendido una trayectoria ascendente desde sus inicios en agrupaciones como "Avance Juvenil" y "Son 14", que lo llevaron a situarse en el pentagrama de la música popular bailable.
En el año 1984 creó la orquesta "Adalberto Álvarez y su son", la cual conserva hasta nuestros días con gran éxito, pues este grande de la melodía mantiene una premisa fundamental: pensar en el público bailador.
Ya sea en "La Tropical" ⎯uno de los salones de baile más concurridos de América Latina⎯ o en las afamadas "Casa de la Música" de Miramar y Centro Habana, siempre hay derroche de cubanía y movimiento cuando está tocando su orquesta. Como un típico conocedor de nuestras raíces afrocubanas, este artista ha reflejado con maestría el sincretismo religioso en sus canciones, así como lo autóctono, haciendo alusión a los orishas como Oshúm, Yemaya, Obatalá, Shangó, entre otros, haciendo que el pueblo bailador se sienta representado.
Sus temas han sido versionados por grandes de la música internacional, Juan Luis Guerra con su versión de "A Santiago en coche" y Oscar de León con "El son de Adalberto". También mantiene una amistad sólida con Andy Montañez y con "El caballero de la salsa", el famosísimo Gilberto Santa Rosa.
Este hombre, Premio Nacional de la Música 2008, nombrado con toda justicia "El caballero del son" ha vestido a este ritmo con traje de gala paseándolo por el mundo, haciéndonos disfrutarlo y evocar lo que expresara el gran sonero Ignacio Piñeiro: "El son es lo más sublime para el alma divertir".





