Lunes, 03 de Enero de 2011 14:57

Ivette es dueña de una hermosa voz
Aunque inició su carrera relativamente tarde, y sin formación musical académica, Ivette Cepeda, en los últimos años se ha ido apoderando de los escenarios musicales de la ciudad, ganando cada día más admiradores de su forma de interpretar, y lo ha logrado con sus atributos netos y sin la cobertura mediática que por lo general promueven o le promueven a los artistas.
Ivette tiene una voz afinada, hermosa y con infinitos matices: también un fraseo magistral y una dicción precisa y acabada. El repertorio que interpreta combina conocidísimos éxitos de Serrat, Sabina, Olga Navarro, Miguel Matamoros, Tony Pinelli, Agustín Lara, Carlos Varela, Vinicius de Moraes, Pablo Milanés, Alberto Vera, Silvio Rodríguez, entre otros, que trasuntan temas tan humanos y cercanos como la pasión, la soledad, el despecho o la dicha, y que ella asume con su peculiar estilo de interpretación.
Su dominio absoluto de la escena y la comunicación que despliega con un público con las características de los que frecuentan los centros nocturnos, que no siempre muestra la mejor educación y el adecuado respeto, son virtudes de Ivette que le han permitido este merecido ascenso artístico y el reconocimiento cada vez mayor de los que disfrutamos de sus excelentes presentaciones. Tan es así que ya tiene seguidores que la persiguen al Café Concert Gato Tuerto o al Restaurante Tocororo.
Ivette Cepeda consigue crear esa atmósfera singular, ese rapport, esa comunicación mágica que en los 60 del pasado siglo creaban magistralmente en el Pico Blanco, y otros sitios figuras de la talla de Elena Bourke, Moraima Secada, José Antonio Méndez y Omara Portuondo.
Cuando vea ese nombre en una cartelera o en una marquesina habanera, no deje de asistir a la presentación de este fenómeno musical que es Ivette Cepeda.





