Miércoles, 18 de Agosto de 2010 21:47
Creo que no hay habanero que haya vivido en la primera mitad del siglo XX que no haya conocido a este otro apasionado citadino, a Emilio Roig de Leuchsenring, cariñosamente llamado Emilito por los moradores de esta urbe. Pero inclusive lo fue, también más allá del ámbito de la capital, pues en esas décadas, cualquier cubano medianamente informado acerca de la vida cultural de la Isla, sabía quién era Emilio Roig de Leuchsenring.
Add a commentMartes, 25 de Mayo de 2010 03:57
Siendo Cuba una colonia del reino de España, uno de los cargos con más poder e importancia en la Isla era el de Intendente.
Un criollo, alguien nacido en La Habana, ocupó y desempeñó brillantemente ese puesto: me refiero a Claudio Martínez de Pinillos y Cevallos, segundo conde de Villanueva.
Relevó como Intendente en 1825 al ilustre patricio Francisco de Arango y Parreño. Su administración fue sabia, y sus disposiciones contribuyeron a mejorar la economía de Cuba de forma ostensible.
Add a commentSábado, 27 de Marzo de 2010 20:02
Porque eso es ante todo, este señor que responde al nombre de Dionisio de Jesús Valdés Rodríguez, pero que es internacionalmente conocido por el sobrenombre con el que los cubanos llamamos a los bautizados como Jesús: Chucho Valdés.
Add a commentLunes, 12 de Octubre de 2009 23:36
Su figura aún recorre la ciudad, transita por los más diversos puntos. Puede vérsele en la Habana Vieja, en Cojímar, o San Francisco de Paula. También en hoteles como el Nacional o Ambos Mundos. O bebiendo su daiquiri (sin azúcar) en El Floridita, o su Mojito en La Bodeguita del Medio. Alto, corpulento, canoso, desenfadado siempre, bohemio, Ernest Hemingway sigue vivo en una ciudad que lo acogió y que él hizo también suya.
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