Martes, 22 de Noviembre de 2011 18:21 Última actualización el Jueves, 24 de Noviembre de 2011 17:24

Fachada de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y San Ignacio de Loyola
Recorrer las calles de La Habana es explorar también un amplio muestrario de estilos arquitectónicos: colonial, barroco, neo-clásico, art nouveau, art deco, ecléctico, modernista y hasta neogótico. Justamente éste es el estilo de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y San Ignacio de Loyola, o como decimos sencillamente los habaneros, la Iglesia de Reina.
Una imponente y hermosa torre de 72 metros de alto, visible desde muchos puntos de la urbe, con sus naves, arcos apuntados, altas bóvedas ojivales, luminosos vitrales, gárgolas y otros elementos propios de ese estilo, erigiéndose en la céntrica calle Reina, coronada con una gloriosa cruz custodia, fundida en bronce de 1,87 metros de altura; sin la menor duda es la iglesia más alta de
Cuba, así como una de las más hermosas.
Aunque su construcción comenzó en 1914 y concluyó en 1923, ya desde 1907 la Compañía de Jesús comenzó a gestar el proyecto. El precioso altar de madera, decorado con alabastro, bronce y mármol, fue elaborado en Madrid, al igual que la imagen tallada en madera del Sagrado Corazón policromada en oro en un estilo bizantino; los no menos fabulosos ventanales con soberbios vitrales representan la vida de Jesús, de la Virgen María y de Ignacio de Loyola, así como la de algunos santos jesuitas.
El embaldosado de la nave central está conformado por mosaicos combinados de cristal y piedra. Además, la parroquia cuenta con uno de los órganos más elegantes y con mejor sonoridad de la Isla. Todo el conjunto tiene una perspectiva y unas proporciones que producen una sensación de monumentalidad realmente impresionante.
En años recientes el templo fue totalmente restaurado y rehabilitado para que continuara siendo un hito representativo y sobresaliente de la arquitectura religiosa cubana y de nuestra América, y es una de las construcciones más hermosas de La Habana.





