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Bar en el lobby del hotel Meliá Cohiba

Bar en el lobby del hotel Meliá Cohiba

La Habana tiene infinidad de bares: unos buenos y famosos, otros muy buenos aunque no tan famosos. Puede encontrarlos prácticamente en cualquier punto cardinal de la ciudad, aunque los mejores, a no dudar, están en la parte vieja de la urbe, así como en la relativamente más nueva, es decir, en el actual municipio de Playa, y en el Vedado.

Casi todos los hoteles, por supuesto que tienen bares a disposición de sus clientes, por regla general uno o dos locales destinadas a las libaciones alcohólicas. Pero como decimos en buen cubano, utilizando un término del béisbol, el Melía Cohiba "botó la pelota", pues tiene en su instalación 6 bares para los huéspedes y visitantes. Un verdadero emporio.

Le hablo del primero, llamado la Casa del Habano: como su nombre lo indica acá podrá no solo beber, también puede fumar las más renombradas marcas de puros habanos (34) en 240 vitolas o formatos, en un ambiente selecto y acogedor; en su salón VIP podrá conjugar la degustación de los mejores rones añejos, whiskies y cócteles, todos ideales para cortejar a un buen puro cubano. Además tiene otras atractivas facilidades como humidores privados de los clientes habituales, una biblioteca técnica especializada y acceso a Internet.

Pasemos al segundo, el Expresso Bar, que usted puede encontrar en el lobby del hotel. Allí todo está pensado para que el cliente se relaje, ya sea que esté en plan de negocios o como simple turista, sin ningún tipo de limitaciones en los horarios para el consumo etílico, lo que lo convierte en un sitio agradable y tranquilo, sencillamente magnífico.

Por supuesto, también se pensó en los siempre atareados hombres de negocios, que tienen una formidable opción en El Cobijo Real. Ubicado en la planta ejecutiva de la instalación, este privilegiado bar VIP tiene un diseño refinado, y dispensa el servicio insuperable que demandan los directivos de hoy. La atención que recibirá es absolutamente personalizada, y podrá gozar de la categórica privacidad que usted necesita.

El cuarto bar del que les hablaré, es El Relicario. Este local dispone de ese ambiente mágico y sosegado que requiere la cata de los más sabrosos puros habanos con su bebida favorita, ya sea usted un experto conocedor o un simple amateur que se aproxima a ese subyugante mundo de la degustación.

En el acogedor lobby del hotel está disponible para usted otro, el quinto de los bares, el Gran Añejo. Allí podrá no solo libar su trago o cóctel preferido, también se complacerá con las actuaciones de reconocidas agrupaciones cultivadoras de la mejor música instrumental, muy propias para amenizar un diálogo, que seguramente tendrá algún recuerdo o sensación que incluya a la capital cubana.

Del sexto bar ya le he hablado antes, el justamente renombrado "Habana Café", con esa ambientación típicamente habanera de la década del 50 del pasado siglo, del que podrá conservar vivencias inefables.